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sábado, 9 de enero de 2016

La felicidad radica en todos nosotros...

Hace muchísimo tiempo, a un joven aprendiz le encargan la misión de llevar un poquito de felicidad a la vida de las personas, misión que acepta con gusto pues tiene la inclinación necesaria para cumplirla pues desde el momento de su nacimiento, en todo veía un motivo para ser feliz. Y así emprende su camino. Por todo lugar donde pasaba llevaba felicidad y hacia que las personas vean en si mismos que podían ser felices, les mostraba que en todo lo que existía en el universo había una razón para ser felices.

Un día, llegó a un pueblo en el cual existía mucha tristeza, todos quienes caminaban lo hacían con tristeza, sin ilusión. En el momento que ingresó a este pueblo, de forma extraña empezó a sentirse triste, nunca había experimentado semejante tristeza, pues, aun siendo joven había visto siempre felicidad en todo. Y así es como comenzó a tambalear en su misión pues se contagió de tristeza.
Cierto día, en la madrugada, escuchó un grillo cantar y se pregunto como así un grillo podía cantar dentro de toda la tristeza que existía en el mundo; de pronto escucho una voz que decía:
“Ay los grillos… su crik crik nos alegra el alma.”


Era su voz interior que también le dijo:
“Acaso aun no te das cuenta que la felicidad no radica en el exterior, sino en el interior de todo ser? Ella radica en su energía divina”.


Esa misma voz interior le explicó que era así como el grillo podía cantar, pues su función era cantar y su energía vital no se detendría, el grillo no ganaba nada al hacerlo, sólo lo hacia pues nació para ser el pájaro de la noche, aquellos que alegran a todos quienes caminan en la noche obscura con su canto.

Entonces el joven peregrino recién pudo entender que su felicidad no radicaba en el exterior y que podía encontrarla dentro de el. Que aun tenía mucho que aprender y que su misión era demostrarle al mundo lo que el universo le había enseñado.

Y así, al amanecer, salio caminando por las calles del pueblo, y como el grillo le enseñó, les mostraba que todos tenemos esa parte de felicidad dentro. Sólo hay que dejar que se manifieste.

Aprendió así una gran lección: Que la felicidad radica en todos nosotros.
Y que no importa lo que suceda en el mundo, uno puede mantener la misión de siempre ser feliz. Y que si algún día tambalea y cae, escuchar a los grillos cantar se lo recordarían.


viernes, 1 de enero de 2016



Había una vez, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales, bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos. Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste. El pobre tenía un problema: No sabía quién era!

— Lo que te falta es concentración.— le decía el manzano...Si realmente lo intentas, podrás tener sabrosísimas manzanas. Ve qué fácil es.

— No lo escuches... Exigía el rosal— Es más sencillo tener rosas, y ve que bellas son.

Y el árbol desesperado, intentaba todo lo que le sugerían, y como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.

Un día llegó al jardín el búho, la más sabía de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó:

— No te preocupes. Tu problema no es tan grave.Es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra! Yo te daré la solución: No dediques tu vida a ser lo que los demás quieran que seas. Sé tú mismo. Conócete, y para lograrlo, escucha tu voz interior. ..Y dicho esto, el búho desapareció.

Mi voz interior? ..Ser yo mismo? ..Conocerme? —Se preguntaba el árbol desesperado, cuando de pronto comprendió. Cerrando lo oídos, abrió el corazón y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole:
 —Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso. Estás aquí para dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje!Tienes una misión. Cúmplela!

Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado. Así pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos. Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz.


Lo mismo te preguntas tu..y tu...y el....y yo?
Feliz Año Nuevo 2016!!!!